4 de junio de 2012

El IFE ante el “Fraude” que viene

Más Allá de la República Amorosa
El IFE ante el “Fraude” que viene


Por: Carlos Ambrosio Yáñez Guerrero

El próximo primero de julio, elegiremos y renovaremos los integrantes del Congreso de la Unión en ambas Cámaras (Diputados y Senadores), así como el máximo cargo que puede ostentar un mexicano: La Presidencia de la República.

A 22 años de su fundación, como un instituto conformado por ciudadanos, encargado de organizar y celebrar las elecciones, donde los partidos políticos tienen voz, para hacer valer sus derechos como organismos políticos.

Ante el sesgo de su marco jurídico del IFE, donde sus atribuciones fueron rebasadas ante un resultado menor al 1% entre el primer y segundo lugar en la contienda electoral del año 2006. Y decisiones temerosas de los consejeros ciudadanos, hicieron caer la credibilidad en el instituto.

La participación de la empresa de Hildebrando en el Programa de Resultado Preliminares (PREP), contratada bajo licitación pública y entregada toda la documentación a los representantes de los Partidos Políticos que no se opusieron a que fuera quien llevará el PREP en el 2006.

Para las elecciones del próximo 1 de julio, la UNAM auditará PREP; donde el IFE garantiza elección sin fraudes, o usted lector dudaría de la UNAM. Pero ya esta en marcha la campaña de desprestigio hacia el IFE.

Vemos cartones e imágenes en las redes sociales, cargándole el peso de anulación de votos al IFE, y una carga tendenciosa a favor del candidato de la colación PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto.

Un plan “C” de aquellos de la república amorosa o de la mujer diferente, ante posible derrota; que será adoptada como bandera del movimiento #YoSoy132, de los cuales se manifestaron en apoyo a ser observadores ciudadanos, ¿Cuántos de ellos, se apuntaron realmente?

El escenario es muy oscuro para el IFE después del 1 de julio, ya que será sacrificado, no por cumplir sus expectativas de organizar y celebrar las elecciones; sino el chivo expiatorio de la derrota electoral de aquellos que no supieron capacitar a sus electores de como votar por ellos en una elección.

Triste final de aquel épico IFE del 2000, bajo la excusa del fraude . . .


. . . Elecciones . . .